¡QUÉ VIENEN LAS MUÑECAS! (ESCLAVAS DE LA ESTÉTICA 2ª PARTE)

¡QUÉ VIENEN LAS MUÑECAS! (ESCLAVAS DE LA ESTÉTICA 2ª PARTE)

Ya han llegado esas fechas en las que si te asomas a la televisión un sábado por la mañana te ves sepultado por un alud de anuncios de juguetes de lo más variopintos. Entre los videojuegos, los muñecos que simulan bebés y algún juego de mesa, encontramos a las eternas muñecas. Eternas si, pero cambiantes, pues cada década cuenta con su propio estilo de muñeca. Si echamos un ojo a la españolísima muñeca Nancy desde luego podemos apreciar cambios más que notables desde hace 20 años a aquí. Nancy era, en mis tiempos, una muñeca que simulaba una niña, con melena rubia y unos regordetes mofletes. Sin embargo la Nancy de hoy ha mutado sus redondos ojos a una mirada tipo manga, con globos enormes y maquillados. Pero el cambio más brutal lo observamos en su cuerpo. Es más alta y esbelta, su cara más afinada, sus piernas más largas y estilizadas, e incluso le han puesto algo de pecho. Sus ropas no son las de una niña, pero tampoco las de una adulta, sino como las de una especie de teeneger fashion, de esas que ahora copan revistas y series de Disney.

No podemos hablar de muñecas sin tratar a la reina (destronada) de todas ellas: Barbie. Durante décadas Barbie no ha sido solo una muñeca, ha sido un símbolo, una obsesión para unos e incluso un modelo para otros.  Pero también a la princesa rosa le llegó su San Martín y en los últimos años ha tenido que lidiar con nuevas y agresivas muñecas, más modernas y sexis. Por eso Barbie ha tenido que actualizarse. Sus medidas se hicieron algo menos extremas (imaginaos como serían cuando a día de hoy se siguen publicando artículos como éste http://www.nydailynews.com/life-style/health/barbie-real-womaan-anatomically-impossible-article-1.1316533 que dicen que una mujer con las medidas de Barbie sería incapaz de menstruar) y su ropa más adecuada a la moda contemporánea. Barbie hasta ha cambiado su mítico Ferrari rojo por… ¡Un Cinquecento! (rojo también, eso sí.)

 Pero el mencionado declive de Barbie vino de la mano de las Bratz. Las Bratz…Cuando las vi por primera vez no daba crédito. Moda hiper fashion (en especial en Yankilandia), maquillaje, boinas, plataformas, pelazos de todos los colores, coches, compras, fiestas…Vamos, que les faltaba como complemento el vaso de cubata y el bafle. Con ellas llegó toda una nueva generación de muñecas caracterizadas por su condición de vestir super in, transmitir una actitud alocada y pícara, y unas características físicas psicodélicas: ojos enormes, pelos larguísimos, piernas interminables, cinturas de avispa, labios muy carnosos. El relevo de las Bratz, por lo menos en nuestro país, son las Monster Hight. Comparten las características básicas de las otras pero con el plus de ser monstruitas (pero a lo Drácula o el hombre lobo, porque monas son un rato) y así tener la excusa para vestir tipo gótico o emo.

Analizando los juguetes de las mujeres del mañana ¿qué conclusiones sacamos? Resulta todo más que obvio. Hay que ser agresiva, hay que vestir bien, hay que ser popular, pero sobre todo, sobre todo, hay que ser guapa y delgada. Evidentemente las niñas crecen y se convierten en adultas con capacidad crítica y autoestima. Pero mientras tanto juegan a ser adolescentes con serios problemas para admitir la imperfección.

Otro año más que nos sentaremos a comer polvorones, solo que en estos últimos parece que las muñecas ya no se dirigen al portal, sino que, más bien, desfilan.

Imagen De derecha a izquierda la Nancy de antes y la de ahora.

Y aquí el inolvidable anuncio de Las Muñecas de Famosa de los años 70. Especial atención al loco montaje de planos niño Jesús-ángel del principio.

Para terminar os dejo con una cancion de Marina and the Diamonds: The Valley of the Dolls

ESCLAVAS DE LA ESTÉTICA (PARTE 1)

ESCLAVAS DE LA ESTÉTICA (PARTE 1)

Ríos de tinta han corrido sobre la preocupación de las mujeres sobre su físico. De la influencia de los medios. De los dictados de las marcas. De la esclavitud de las tallas. Sin embargo no es algo que pase de moda, como si que pasan las modas que hemos de seguir si queremos vestir como dios manda. A mi que no me venga nadie con que el mío es un discurso feminista, de esos que (increíblemente) están mal vistos y se señalan con el dedo acusador del detractor de la discriminación positiva (¿en serio hay alguna que lo sea?) Cada día los hombres estan más y más atrapados por los tentáculos de la dictadura de la perfección corpórea. Pero, dejémonos de ostias, ¿cuántos jueces tienen que ver cómo su forma a la hora de vestir es tema de actualidad en los medios? Es el caso de la jueza Mercedes Ayala, que dirige la instrucción del caso de los ERE fraudulentos de Andalucía, y que por lo visto no es sólo noticia por sus acciones como magistrado. ¿De verdad importa una mierda como se vista esta señora? ¿Y el abogado de Urdagarín? ¿Qué tal es su outfit diario?

Cuando te relajas y crees que cada día que pasa el mundo se convierte un poquito más en un lugar de igualdades, la realidad te pega una leche, y te despiertas rodeada de los mismos prejuicios caposos de siempre.

 

Mientras tanto la sombra del peso y de los kilos pendula sobre nosotras como la espada de Damócles. El índice de masa corporal saludable en una mujer se sitúa entre el 18.50 y el 25. Pero el índice de masa corporal de las famosas se sitúa en muchos casos en ¿16?  Bombardeadas por bellezas de photoshop covertidas en ideales que sólo algunas pocas pueden alcanzar. Y no os dejéis engañar porque encima si alguna de esas famosas de hueso (que no de carne) coge unos kilos, van y la critican. La talla cuarenta ya no está en boca de nadie. Casi parece delito gastarla, cuando si, en realidad, alguien está sano, come adecuadamente y hace deporte y no tiene problema alguno de sobrepeso (que todos sabemos que puede causar graves complicaciones en la salud) ¿no debería ser ese el factor a resaltar y no que puedas meterte en tal o cual talla?

 

Que nadie se confunda. No estoy haciendo un alegato en pro de que estemos gordas, de que no nos guste la ropa, ni maquillarnos, ni comprarnos la Cosmopolitan. Estoy diciendo que hagamos el favor de sacudirnos el polvillo de las obsesiones, nosotras y vosotros y en ambas direcciones, y empecemos a querernos un poco a nosotros mismos. A dejar de creer que lo mejor que nos puede pasar es parecernos a la princesa Letizia (que cualquier día se la va a llevar el viento, y no es coña) y a pensar que alguien sano es mejor que alguien flaco (o guapo, o musculoso, o alto, o bien vestido…) Y por cierto mi índice de masa corporal es 22 e intento aplicarme el rollo que os he soltado todos los días. Sobre todo esos en los que me veo gorda.

 

Aquí os dejo el link de un artículo sobre Mercedes Ayala. Es del ABC y aunque no os lo dijera no os quedaría ninguna duda al leerlo.

http://www.abc.es/espana/20131002/rc-perfil-juez-mercedes-alaya-201310021320.html

 

¿Quéreis saber cuanto pesan los famosos? Esta es una de las muchas webs que tratan la cuestión.

http://www.cuantopesa.com/a/    

 

Este otro link informa sobre el índice de masa corporal (IMC), saludables y no saludables tanto en positivo como en negativo.

http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_InfPractica_FA&cid=1142507576056&language=es&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura&pv=1142612739015          

Imagen