Capítulo 4: Lobo Vivo, Lobo Protegido

Capítulo 4: Lobo Vivo, Lobo Protegido

El dinero es el motor de este mundo en el que vivimos. Bueno el motor en el mundo de las personas. Así que hablemos de dinero y de lobos. La caza del lobo es defendida por algunos ganaderos que achacan pérdidas económicas a los ataques de lobo. Primero hay que matizar que los ataques de este depredador  afectan a solo un 0’7% de los ganados en España. Segundo que existen medidas efectivas desde hace siglos que no hacen necesario ningún “control de la especie” (o sea matar lobos de forma premeditada y consentida) por parte de la Administración. Estas medidas son los mastines, la recogida nocturna del rebaño y el pastor eléctrico. Cierto es que los gastos que estas medidas generan podrían ser sufragadas por el Gobierno. Y podrían serlo si el dinero se dirigiera a la sostenibilidad en vez de a la matanza. Matar lobos produce un desiquilibrio brutal dentro de los ecosistemas, que lo necesitan para regular las poblaciones de herbívoros (corzo, jabalí, ciervo…) que pueden llegar a diezmar la vegetación así como para la eliminación natural de ejemplares enfermos o débiles. Pero es que además cuando se mata a un lobo no se sabe “quién” es ese lobo. La muerte de un alfa supone la descomposición de la manada, dejando a los ejemplares en una posición de debilidad que les lleva a atacar a presas más fáciles: como las ovejas.

Pero es que el lobo vivo genera dinero. El turismo emergente que busca observar al lobo en su medio natural atrae cada año a más gente que quieren disfrutar del espectáculo de contemplar a este animal majestuoso. Porque aprovecho también para resaltar que la verdadera observación y deleite de la vida salvaje es exactamente así: salvaje. Coger a cualquier animal, encerrarlo en una jaula o vitrina o cercado, me da igual, y exponerlo como una atracción de feria no solo lo denigra, quitándole esa magnificencia que solo la libertad puede darle, sino que es una forma de tortura, física y sicológica, que lo destruye poco a poco, proporcionándole una vida de dolor abocada a una muerte indigna y cruel. Como siempre digo, los animales salvajes han nacido para ser libres. Y es así como debemos admirarlos y amarlos, aunque nunca lleguemos a verlos en directo. ¿Qué mas da eso? Lo importante es saber que están ahí, que están dignamente vivos, y para eso debemos protegerlos de todos aquellos que quieren dañarlos. Y lo más importante inculcar en las nuevas generaciones la importancia de preservar estas joyas vivas, como el lobo ibérico, que es animal y es emblema de toda una Historia y de una fauna y flora únicas, las nuestras. Es nuestro Patrimonio Natural ¿de verdad vamos a dejar que lo destruyan?

El domingo 12 de Marzo las calles de Madrid se van a llenar de amigos del lobo que vamos a clamar y a apretar las tuercas para que el Estado se decida a ser el espejo de una España avanzada y cívica, y no de una zafia y anticuada. Eso sí, vamos a ir con lágrimas en los ojos. En la víspera, en la localidad de Villaciervos, se subastarán las vidas de un número indeterminado de lobos para que acaben decorando con sus cadáveres disecados el salón de unos cuantos energúmenos sin corazón.

Mientras espero que el Gobierno razone e incluya al lobo en esa lista de animales protegidos, como el oso, como el lince, sin tener que llegar a los extremos críticos que llegaron estos pobres perseguidos (¿es qué no se ha aprendido nada?) me quedo escuchando en mis cascos la música única de nuestros montes, el aullido de nuestro lobo. Que no se apague nunca. Lucharemos por ello.

Os dejo más información sobre la situación política del lobo ibérico en estos artículos enlazados a continuación de la foto:

SR Lobo Ibérico

http://www.abc.es/natural/biodiversidad/abci-turismo-lobo-mas-rentable-caza-201601151117_noticia.html

http://www.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/agricultura/ganaderia/Ecologistas-Congreso-preservar-Gobierno-proteccion_0_904710602.html

https://defensaloboiberico.org/category/prensa/

Anuncios
Capítulo 3: De lobos y de hombres

Capítulo 3: De lobos y de hombres

Hace más de 30.000 años los lobos se acercaron a los grupos humanos en busca de comida fácil rebuscando en sus desperdicios. Poco a poco ambas especies empezaron a convivir, cada vez una más cerca una de la otra. El ser humano no tardó en darse cuenta de que la compañía del lobo podría serle provechosa, para la caza, la guarda… Así comenzó una manipulación por la que los ejemplares mejor adaptados a las necesidades del hombre se cruzaban y reproducían. De esta forma, y durante miles de años de cruces y cruces, del lobo (canis lupus) se creó al perro (canis lupus familiaris). A día de hoy esta teoría está aceptada por la práctica totalidad de la comunidad científica, y es que el mapa genético de perro y lobo es prácticamente igual. De ellos puede decirse que pertenecen a la misma especie.

Toda esta historia siempre me hace pensar en qué estrecha y sorprendente conexión ha existido desde el albor de los tiempos entre el hombre y el lobo. Hasta el punto que empezaron a convivir de forma natural por los beneficios que mutuamente se aportaban. También me hace pensar en lo mucho que nos parecemos personas y cánidos; ambos necesitamos vivir en grupo, sociabilizar, organizarnos…Y en cuantas cosas, de las que solo el humano es capaz, nos diferenciamos.

El hombre hoy mata al lobo. No solo porque ataque a sus ovejas. No, lo mata por gusto. Porque hay quien disfruta con la muerte sin objeto, solo por el hecho de matar. Porque al lobo no nos lo comemos. Y su piel hace mucho que nos dejó de hacer falta para taparnos. El lobo ya apenas nos quita nada, y no nos da nada, muerto. Aún así al lobo se le persigue y se le mata, y se le odia. Cómo, si no es por odio puro, se cuelga por el cuello el cadáver de un lobo ibérico en la señal de un pueblo. Cómo, si no es por puro placer asesino existen casetas de tiro (¡prohibidas pero existen!) desde donde se les dispara atrayéndolos con carroña. Y esos que los masacran luego acarician las cabezas de sus perros de caza…A los que luego ahorcan en la rama de un árbol, en buena parte de los casos.

La historia del lobo, del perro, de los animales es siempre la misma, todo lo que hacen lo hacen dictados por el instinto: Matar, vivir, reproducirse, establecer lazos, morir. La historia de los seres humanos es muy distinta: Son capaces de los actos mas nobles de valor, solidaridad, amor, respeto…Y de los más terribles: Asesinar, torturar, violar, maltratar, destruir…

Esa doblez de la especie humana es la que hace que existan individuos capaces de colgar a un lobo muerto a la entrada de un pueblo. Y que existan y hayan existido personas como Félix Rodríguez de la Fuente, el pionero y mayor divulgador de naturaleza que haya visto este país y cuyo trabajo y amor por los animales, muy especialmente por el lobo, resuena con fuerza hasta nuestros días en la noble labor de asociaciones como Lobo Marley, por poner un ejemplo.

Disfrutar observando la belleza de la naturaleza viva, del lobo vivo y libre, es algo que engrandece el alma y la Historia del hombre. Disfrutar exterminando a todo ser vivo no hace más que denigrar al ser humano hasta el abismo más profundo de la maldad.

* Os animo a ver el vídeo de Lobo Marley del enlace  en el que su director Luis Miguel Domínguez, activo y reconocido divulgador de naturaleza, explica muchos datos de cómo actúan las casetas de la muerte y cuál es la terrible situación que están viviendo por atreverse a plantar cara a todos aquellos que se están lucrando de esta práctica ilegal y cruenta. Por favor, en su nombre, os pido que si podéis les déis una pequeña ayuda, la que sea, la necesitan. Y sobretodo el LOBO nos necesita.

Capítulo 2: Canis Lupus Signatus

Capítulo 2: Canis Lupus Signatus

Haciendo eco de las palabras del anterior capítulo, sólo a través de la educación y el conocimiento se puede llegar a la compresión, amor y respeto. Así que vamos a repasar algunos datos básicos sobre el lobo que habita en nuestro país.

El lobo ibérico, nombre científico canis lupus signatus, es una subespecie del lobo gris, (que habita en diferentes puntos de Eurasia, Norteamérica y Oriente) endémica de la Península Ibérica.  Aquí el lobo se encuentra en la cúspide de la cadena trófica, esto es que se trata de un superdepretador, como el oso pardo. Se alimenta principalmente de la carne de grandes herbívoros, a los que caza en grupo, como el ciervo y el jabalí. En ocasiones también consume carroña, pequeñas presas como roedores y bayas silvestres.

Posee un pelaje de color pardo, combinando grises, ocres y marrones. En invierno es muy espeso, protegiéndole del frío y las inclemencias del tiempo, mientras que verano es más corto para combatir las altas temperaturas. En la Península se da el caso de que a causa de la presión humana (que les obliga a camuflarse en un paisaje alterado por el hombre) el pelaje del lobo muestra poca variabilidad, y no existen ya casos de lobos  negros o blancos, que si pueden observarse en Norteamérica, por ejemplo.

Los lobos son animales gregarios, es decir, viven en grupos. Normalmente los lobos ibéricos se concentran en manadas de hasta nueve ejemplares, dominados por una pareja alfa, que son los únicos que pueden reproducirse. Toda la manada se encarga del cuidado y alimentación de los cachorros y, por lo general, la pareja alfa permanece unida toda la vida. Los lobos establecen dentro del grupo complejas relaciones de jerarquía y fuertes lazos familiares. Tienen además un sistema de comunicación basado en olores y señales visuales y sonoras, como sus famosos aullidos que les sirven para marcar su territorio e identificarse unos a otros en los confines del bosque.

En España las poblaciones de lobos se concentran en dos zonas divididas por el río Duero. Al Norte tenemos las poblaciones de Galicia, Asturias, Cantabria y las más numerosas en Castilla y León. En esta parte del país el lobo no está protegido por la ley y puede cazarse.  Al sur del Duero existe una frágil población fragmentada en puntos del centro de España y Andalucía. Esta población se encuentra muy amenazada y acabó por ser protegida.

signatus

Capítulo 1: ¡Qué viene el lobo!

Capítulo 1: ¡Qué viene el lobo!

El lobo es el antagonista de todos los cuentos. Entre las transformaciones  del espeluznante Drácula, el lobo es una. Asociado al mal por la más antigua tradición popular hasta el punto de la existencia del término licantropía, que tanto hace referencia a la transfiguración mitológica del hombre en lobo como al transtorno clínico real de quien cree convertirse en lobo.

No hay que reflexionar mucho para entender la raíz de todo este oscuro folklore. El hombre y el lobo son competidores en el medio natural. Y desde que uno se hizo ganadero el otro cazó a sus rebaños. El hecho de amenazar el sustento del ser humano le valió al lobo ser la personificación de lo maligno. Y de ahí surgen todas esas leyendas e historias de monstruos, de niñas engañadas, de abuelas devoradas, de cerditos astutos…

Pero la influencia del lobo en el imaginario popular sobrepasó el oscurantismo de la Edad Media. El grito “¡Qué viene el lobo!” se ha escuchado durante los siglos posteriores hasta bien entrada la era contemporánea. No hay más que acercarse al medio rural para apreciar cuan vigente está la figura del lobo entre los paisanos. Los mayores cuentan historias de juventud, de como iban a perseguir al lobo en grupos por el bosque como parte natural de la vida cotidiana. Como Fulano mató a tal lobo o como tal lobo le mató a Mengano diez ovejas y un mastín. Y no se quedan en historias del pasado. En esos entornos aún hoy se habla de quien y cuando ha visto al lobo.

Me gusta el romanticismo que hay en que se le nombre de esta forma identitaria que le da al animal ese tono casi fantástico o divino. No es lo mismo ver un lobo que ver al lobo. Sin embargo la realidad es mucho más prosaica y triste. Al lobo se le sigue exterminando como en los tiempos más negros de la Humanidad. Porque para el hombre sigue siendo más fácil matar que invertir en medidas sostenibles en una apuesta por el  respeto al medio ambiente y el desarrollo global de valores más elevados.   La leyenda negra del lobo le sigue estigmatizando, y una gran cantidad de gente, por puro desconocimiento, continúa identificando al lobo con aquello que hay que temer.

Como todo lo que supone un avance y una mejora para la sociedad solo con educación y conocimiento se erradicarán comportamientos e ideas aberrantes. Afortunadamente ya somos muchos los que nos interesamos por la vida salvaje y la importancia de su conservación. Pero seríamos muchos más y los problemas se solucionarían antes y mejor si la Administración tomara cartas reales en el asunto. Pero ese, será tema para otro capítulo.

lobo-ojos-amarillos

MIS METAS AJENAS

MIS METAS AJENAS

Es una tarde gris de octubre en Barcelona. El otoño se ha presentado con su aspecto más típico. Hace semanas que llueve. Y eso para un gallego es lo más normal del mundo. Pero para los hijos del Mediterráneo no deja de ser una incómoda novedad. Parece que no sepamos bien como funcionar sin los rayos del sol. Con el paso mojado de los días a los malacostumbrados a la luz se nos ensombrece el gesto.

 Llevo días pensando en algo. No me atrevería a llamarlo revelación pero sin duda es un descubrimiento.Acabo de cumplir treinta y tres años. Hace ya diez que vivo en esta ciudad, hoy plúmbea, normalmente blanca y azul, como donde nací. No hace mucho que una acuciante ansiedad por fin me ha abandonado. No había sido consciente del todo de ella, más que en contadas ocasiones. Pero estaba constantemente ahí, como un silbido continuo, como un martilleo rítmico e incesante.

 Nos plantamos en este mundo de adultos como niños malcriados y dudosos. Y empezamos a caminar dando tumbos con un enorme letrero delante que en rojo reza: META. Y entonces empiezas el recorrido en busca de pequeños logros que llevan al gran triunfo final: el ÉXITO. Pero durante el camino surgen cuestiones. Cuestiones que uno puede ignorar, caminando hacia delante como un asno con anteojeras. O que puedes intentar responder. Y esa respuesta puede ser una mentira cómoda. O puede ser una verdad punzante como el agua helada.

 Todos tenemos una cualidad más desarrollada. Algunos tienen un increíble don de gentes. Otros una prodigiosa memoria. Algunos poseen una mano fabulosa para la cocina. Otros entienden perfectamente la mecánica de los aparatos. Algunos pueden venderte hasta a su abuela y otros son capaces de pintar las escamas de la piel humana. Y entre una ingente cantidad de tendencias innatas o aprendidas, hay personas que escriben. Personas que mediante la palabra escrita encuentran el vehículo natural para expresarse, comunicarse, transmitir o, simplemente, existir. Ser.

 Como lo mejor que he sabido hacer en mi vida ha sido escribir, como siempre me ha producido una alegría y seguridad totalmente intrínsecas a mi persona, un día concluí que escribir era mi profesión. No llegué a ese día por la vía recta. Tropecé con incontables escollos y me equivoqué tomando numerosos caminos alternos que no llevaban a ningún lado. Un camino sin salida, un camino sin satisfacción.

 No sin mucho insistir conseguí llegar a un lugar donde escribías y te pagaban por ello. La vida quiso darme una oportunidad y por unas circunstancias azarosas, y también porque les gusté, me contrataron. Hace ya cinco años que cobro por escribir. Cada mañana me levanto, viajo en metro de mi casa al centro de la ciudad, llego a la productora y me siento delante de un ordenador a escribir. Cada final de mes mi cuenta recibe un ingreso satisfactorio por hacerlo. Y además me gusta. Entonces, ¿por qué he estado todo este tiempo con una constante desazón interior? ¿por qué me he presionado y culpado por no hacer más, por llegar más allá, por “desperdiciar el tiempo”? ¿por qué creía que tenía que buscar como demostrar todo mi potencial? ¿por qué tenía que escribir y presentarme a concursos literarios para ganar? ¿por qué tenía que acabar mi novela y publicarla a toda costa?

 Andando a pasitos hacia eso que llaman la ¿madurez? he ido cargando con una losa sobre mis hombros que me presionaba hacia abajo sin permitirme levantar la cabeza y ver el horizonte. La búsqueda del ÉXITO me estaba provocando un terrible dolor de espalda.

 Sería muy fácil echarle la culpa a la “sociedad”,  que nos ha inculcado que siempre hay que llegar más lejos, ambicionar nuevos retos, superarse, lograr tus sueños… Viviendo a su vez en un constante estado de insatisfacción. Pero, ¿qué pasa cuando un día te levantas y te das cuenta que tus sueños no tienen nada que ver con todo eso por lo que te has estado obligando a esforzarte? ¿qué pasa el día que te paras y realmente te preguntas quién eres y qué es lo que quieres? No voy a mentir. Para contestar a esas preguntas hace falta tener valor, porque puede que la respuesta no te guste. Pero si quieres vivir con cierta paz interior más vale encajar la verdad, aceptarla y finalmente ser lo más feliz posible con ella.

 Yo nunca había contestado con sinceridad a esas preguntas. Hasta hace poco. Supongo que las vivencias te van situando en el momento indicado para afrontar determinadas cuestiones. Un día me pregunté, con suma sencillez: “¿Qué quieres? Pero… ¿Qué quieres de verdad?” Las respuestas fueron tan sencillas como la pregunta: Quiero despertar cada mañana y verme en los ojos de quien amo; quiero que la gente que quiero esté bien; quiero ver brillar el sol, el vuelo de los pájaros, admirar una flor en medio del asfalto. Quiero pasear por un bosque; quiero bañarme desnuda en el mar. Quiero disfrutar de una tarde de risas con mis amigos, degustar un buen vino, ir a cenar con mi familia. Quiero ver a los niños y a los perros jugando por la calle. Quiero viajar, descubrir sitios nuevos, nuevos sabores y olores. Quiero deleitarme admirando una obra de arte. Quiero cantar mal las canciones que me gustan. Quiero que me hagan reír. Quiero ver películas buenas. Quiero llorar de emoción. Quiero leer buenos libros. Quiero disfrutar de la escritura cuando la escritura me llame.

 Entre todas esas respuestas no estaba el ÉXITO. Fue duro admitir para alguien a quien le gusta crear, que en realidad, no alberga deseo alguno de conseguir un cénit, una cumbre última y total. Qué el cartel de META con letras rojas se ha hecho añicos. Aceptar que la máxima ambición que se tiene en la vida es disfrutarla todo lo posible, afrontando los momentos difíciles, celebrando los fáciles.

Ojala siempre pueda trabajar de lo que me gusta. Ojala siempre pueda sentarme a escribir por placer. Me he desprendido de las metas que eran de otros. No espero de mí “la gran cosa”. Y me siento libre para simplemente celebrar mis sencillos, simples y alcanzables sueños, sin rastro alguno de decepción. Al contrario, con orgullo de no tener que hacer nada “especial” para sentirme satisfecha.

 Decía José Luis San Pedro que el escritor es como un minero, tiene que cavar en su interior para poder escribir de verdad.
Las últimas gotas de lluvia resbalan por el cristal de la ventana. Unos rayos naranjas del último sol se filtran a través de las ramas de los árboles. En Barcelona por fin ha dejado de llover y el sol ilumina nuestros rostros mimados por la luz.

sunset

DIENTE POR LIEBRE

DIENTE POR LIEBRE

Probablemente pases tu vida sin pensar demasiado en tus dientes. Es lo que hacemos la inmensa mayoría. Están ahí, en tu boca. Sirven para masticar la comida que tanto te gusta y para sonreír en los momentos felices. Están duros e inmóviles y no parecen más que inertes apéndices que, eso sí, han de lucir limpios y ordenados. Pero ¡ay! los dientes son mucho, muchísimo más que eso. Para empezar, los dientes están vivos. Enraizados en el hueso de nuestra mandíbula están rellenos de un nervio que siente y padece. Como tantas cosas de nuestro cuerpo y de nuestra vida en general, nunca nos acordamos de ellos hasta que nos empiezan a fallar.

Hace un tiempo empezó a dolerme una muela en la que tenía una endodoncia. La endodoncia, que para quien no lo sepa, es la erradicación del nervio* de una muela que tiene una infección por caries severa, me la habían hecho dos años antes en una clínica Unident. Algunos recordaréis que ya una vez salí escaldada de un Vitaldent. Ingenua de mí, pensaba que las demás cadenas de clínicas dentales eran diferentes. Cuando volví a la clínica en cuestión para exponerles mi caso ocurrió lo siguiente: tras esperar durante una hora y pico un dentista exploró mi dentadura y me informó de que la muela con la endodoncia se había partido y que una nueva infección había penetrado hasta el hueso. De ahí mi agudo dolor que iba en aumento. Pero es que además empezó a enumerar a la ayudante una serie de “arreglos” que me eran “necesarios”: empastes en las piezas tal, cual, y pascual, una férula para mi bruxismo (primera noticia en 32 años de que lo padecía), un curetaje (limpieza profunda de las encías), una extracción, un implante, etc, etc, etc… Después de meterme un discurso de acojonamiento profundo en el que poco más me vino a decir que tenía la dentadura de una señora de sesenta años, el dentista en cuestión me hizo pasar a un despacho. Ahí me esperaba el hombre de negocios para exponer la cuestión monetaria. Tras volverme a explicar todo lo que mi boca necesitaba urgentemente antes de que se me cayesen todos los dientes sacó un presupuesto de su impresora y me lo mostró. La cifra superaba de largo los 1.200 euros. Para aquél momento yo ya estaba al borde del colapso (ya me veía pobre y sin dientes). Me mandaron a casa con un sobrecito que albergaba el presupuesto y un folleto sobre implantes y con la total convicción de que mi dentadura estaba condenada a la extinción.

 Afortunadamente para mí, en casa me esperaba la voz del sentido común que siempre viene a aplacar mi tendencia natural al drama… Bien aconsejada por mi cabal compañero, primero acudí al odontólogo de la sanidad pública  para que me extrajera la muela enferma. Aprovecho para elogiar a la Seguridad Social y al excelente profesional que me atendió. No sólo lo hizo con toda la sinceridad y la consideración posibles, sino que además me dio la opción de quitarme la muela en ese mismo momento, sin necesidad de emplazarme a nuevas citas y alargar mi agonía. Acepté encantada y mi dolor desapareció con mi muela. Este buen hombre además me dejó bien claro que la endodoncia que me habían practicado estaba mal hecha y eso me había conducido a esta situación.

Después visité a un dentista particular. Un señor, que como el de la Seguridad Social, hizo gala de una gran profesionalidad, cercanía y ausencia total de alarmismos. Al contrario que Unident, él me tranquilizó y me informó de que solo necesitaba una limpieza (que me hizo al momento) y que en un par de meses veríamos como podríamos rellenar el hueco de mi mandíbula inferior.

 La moraleja de esta historieta está muy clara: ¡No vayáis a las cadenas de dentistas! Yo he salido bien escarmentada de fiarme de este elenco de timadores con bata que ni te tratan bien, ni son tan baratos. La boca nos sirve para un montón de cosas (como soltar todas nuestras ocurrentes lindezas) y cuidarla bien merece que nos gastemos algún eurito más. Además, que no os engañen, estos bandidos al final te sangran mucho más que el dentista convencional, pues a parte de lo que tengas, se encargan de inventarse una buena cantidad de enfermedades que no tienes. Y poco o nada les importa el factor humano, a saber, que tú te vayas pensando en que estás fatal y que te gastes una suma de dinero muy considerable independientemente de cual sea tu situación económica. Pero qué podemos esperar de unos gañanes capitaneados por un sinvergüenza que ha estafado una enorme cantidad de dinero sin miramiento alguno…

 Así que si quieres seguir viviendo sin pensar demasiado en tus dientes, esos enanos de marfil que VIVEN en tu boca, huye de estos piratas que te quieren engañar con sus pósters de sonrientes incautos y vuelve al dentista de siempre. Porque como tantos otros ejemplos el trato con el pequeño y cálido empresario genera más confianza que con las grandes y yermas compañías.

* Yo lo he simplificado mucho pero más exactamente se llama endodoncia a la extirpación de la pulpa dental y el posterior relleno y sellado de la cavidad pulpar con un material inerte.

 Enlace a la noticia de la estafa de Vitaldent:http://www.libremercado.com/2016-02-16/detenida-la-cupula-de-vitaldent-por-presunto-fraude-y-blanqueo-1276567884/

dientint

SERIES VS CINE (Y una reflexión sobre los personajes femeninos)

SERIES VS CINE (Y una reflexión sobre los personajes femeninos)

vivalifeblog

Hace tiempo que se viene hablando de la calidad de la nueva generación de series de televisión de los últimos años. Los títulos son incontables: Juego de Tronos, Breaking Bad, House of Cards, Sons of Anarchy, y las más antiguas como Los Soprano o The Wire, entre otros títulos.
Mientras que la gran mayoría de los blockbusters estrenados en las salas adolecen de guiones infumables y ausencia de lenguaje cinematográfico, las series de nueva era ofrecen un atractivo panorama de calidad creativa.

Quisiera centrarme en tres títulos como ejemplos de este savoir-faire seriado.
Aunque comenzó hace ya unos años mi último descubrimiento ha sido Girls de la polifacética y absurdamente polémica Lena Dunham. De Girls me gustaría destacar fundamentalmente su guión. Las historias son de las que me gustan. Corrientes, usuales, típicas, posibles: únicas. A través de elaborados diálogos, no por largos o complejos, sino por comunicativos, se…

Ver la entrada original 754 palabras más